Preguntas frecuentes

Bruxismo dental: ¿Por qué tengo mis dientes desgastados?

– Afecta hasta un 20% de la población.

– Es el hábito involuntario de apretar y rechinar los dientes principalmente por la noche y durante el sueño.

– Suele asociarse a factores de estrés y ansiedad emocionales.

– También puede presentarse en casos de parasitosis intestinal (niños).

– Los signos de diagnóstico incluyen desde desgaste de bordes incisales, hasta atricciones y pérdidas de esmalte en el cuello de los dientes.

– Se genera una reducción prograsiva de la Dimensión Vertical que disminuye la altura intermaxilar, viéndose afectada la altura facial.

– La sobrepresión generada puede desencadenar fisuras y fracturas dentales, así como cefaleas y contracturas cervicodorsales.

– La articulación temporomandibular (ATM) degenera con clicks, desviaciones,
sintomatología dolorosa y hasta limitaciones de la apertura bucal que pueden llegar a imposibilitar la masticación.

– El tratamiento pasa por minimizar los riesgos de lesión dentaria y de afectación
muscular y articular. La colocación de la férula de descarga reduce notablemente la sintomatología dolorosa de mandíbula, cabeza y oídos. Desprograma la articulación y previene lesiones mayores de la misma.

– La relajación y modificación de hábitos diurnos reducen considerablemente el habito bruxista. La relajación y fisioterapia pueden ser tratamientos complementarios.

¿Qué es la periodontitis?

– De origen bacteriano, es una inflamación e infección del hueso y encía que sirven de soporte a los dientes.

– Aunque es una enfermedad de condición genética (se hereda) desemboca cuando la gingivitis no es tratada y se deja evolucionar.

– Hay una pérdida progresiva del tejido gingival y óseo, que hace que los dientes pierdan sujeción para finalmente caerse.

– Se manifiesta mayormente en adultos mayores de 40 años, pero puede iniciarse de forma precoz.

– La gravedad de la enfermedad y respuesta al tratamiento depende de la inter-relación de tres factores:

Tabaquismo – Placa bacteriana – Estrés físico y emocional

– El diagnóstico y tratamiento precoz son esenciales para controlar y detener la evolución de la enfermedad.

– Medicaciones antidepresivas y ansiolíticas, así como enfermedad oscilantes tal como diabetes y patologías autoinmunes condicionan la severidad del proceso.

– Varios síntomas deben alertar al paciente para acudir a consulta: cambios de coloración y aumento de tamaño de las encías, sangrado espontaneo o durante el cepillado, movilidad y migración dental, sensibilidad al masticar, supuración y mal aliento.

– El tratamiento consiste en la remoción mecánica con anestesia local del sarro y placa bacteriana supra y subgingival para desbridamiento de bolsas periodontales (raspado). Además, haremos sondaje periodontal de referencia que nos indicará la profundidad y actividad de las bolsas.

– El pronóstico depende directamente de: un buen diagnóstico precoz, supresión de tabaquismo, hábitos de higiene y mantenimientos cada 3 o 6 meses.

– A veces es necesario pautar medicaciones antibióticas que nos permitan estabilizar al paciente.

– La terapia quirúrgica podría ser necesaria para desbridamiento de bolsas profundas e inaccesibles de difícil visibilidad.

RETIRAR el biofilm bacteriano y el cálculo dental mediante revisiones periódicas es fundamental para controlar la enfermedad y evitar su evolución hacia el aflojamiento y movilidad dental.

¿Por qué tratar la gingivitis y cuidar mis encías?

– La gingivitis es una enfermedad bucal que provoca la inflamación y sangrado de las encías, causada por restos que se quedan entre los dientes y se han transformado en cálculo o sarro dental.

– Provoca dolor o al menos molestias, y desmotivación en el paciente. El cepillado es molesto y con sangrado y ello hace que dejemos de cepillarnos, con lo cual el cuadro se agrava.

– El tratamiento, es muy sencillo y económico y siempre resulta eficaz.

– En ocasiones, se requiere anestesia para poder manipular la boca del paciente y
suplementos de colutorios y pastas específicas.

– En 3 o 4 días, las encías se normalizan y dejan de estar hemorrágicas y dolorosas.

– La importancia de tratar las encías cuando están patológicas radica en que si el cuadro se cronifica, evoluciona a una periodontitis, con la consiguiente afectación del hueso de soporte del diente. el paciente pasará de presentar un cuadro de gingivitis reversible a un cuadro de preiodontitis irreversible, donde la infección destruye tejido óseo de soporte que ya nunca volverá a recuperar.

Al final es una cuestión de prevención.

¿Cuándo debo llevar a mi hijo al dentista por primera vez?

Una de las preguntas más frecuentes en la consulta es acerca de la edad óptima para revisar por primera vez la boca de los niños.

En nuestro centro, siguiendo las indicaciones de la American Academy of Pediatric Dentistry (AAPD), recomendamos que la primera visita al dentista debe ser alrededor del primer año, coincidiendo con la erupción de la dentición temporal.
Junto con la compañía de los papás la primera visita resulta muy positiva y divertida.
Familiarizamos al niño con el uso del cepillo dental y respondemos a múltiples preguntas que preocupan a los padres. Los niños incorporan una rutina en casa y están más receptivos, pudiendo desarrollar así fácilmente métodos de prevención.

En edades posteriores hay situaciones que requieren una visita inmediata.

Estaríamos hablando de:

Lesiones de caries.

  • Pérdida de espacio para la dentición definitiva por extracción prematura de alguna pieza temporal.
  • Golpes y traumatismos, con o sin consecuencias evidentes.
  • Hábitos anómalos que pueden deformar la anatomía bucal y facial: persistencia del chupete (este hábito debe suprimirse totalmente antes de los 3 años), inter posición de la lengua al hablar o al tragar saliva, chupeteo del labio inferior, respiración oral en lugar de nasal, bruxismo o apretamiento nocturno de dientes…
  • Deformaciones y asimetrías faciales: posición adelantada de la mandíbula con prominencia del mentón o barbilla, posición lateral cruzada de la mandíbula que conlleva tener un lado de la cara más desarrollado que el otro.
¿Por qué se deben tratar los dientes temporales en la infancia?

Si dejamos evolucionar una caries en un diente temporal, la progresión es hacia una inflamación primero y luego una infección del tejido pulpar (nervio). Esta situación degenera finalmente en un cuadro de abceso o flemón doloroso que precisa medicación antibiótica y extracción de la pieza dental.

Las funciones de los dientes temporales son:

  • Masticar el alimento y prepararlo para la digestión
  • Servir de guía para la erupción del diente definitivo
  • Estimular el crecimiento de los maxilares con la masticación
  • Fonación: imprescindibles para la creación de sonidos

Si no tratamos los dientes temporales a tiempo y se extraen, tendremos las
siguientes consecuencias:

  • Masticación deficiente en una etapa de máximo crecimiento.
  • PÉRDIDAS DE ESPACIO para la colocación correcta de los dientes permanentes. Se perderá la ubicación adecuada y a veces nos vemos en la necesidad de colocar ortodoncias que serían prescindibles.
  • Falta de desarrollo de los maxilares, así como asimetrías faciales por masticación unilateral (el niño mastica por un lado y éste se desarrolla más frente al lado contrario, que queda atrófico).
  • Retrasos en el habla.